Salaheldin, de 17 años, se dedica al cultivo de la tierra y a la agricultura, y ayuda a su familia durante las largas jornadas en el campo. En 2018, mientras huía de la guerra contra el Daesh e intentaba llegar a la casa de su tío en Wadi Al-Yarmouk, pisó una mina terrestre. Un pastor que se encontraba cerca oyó la explosión y lo encontró, y le ayudó a llegar a un hospital de campaña, donde recibió atención de urgencia antes de ser trasladado a un hospital dos días después.
Hoy en día, Salah sigue trabajando a pesar de las dificultades y espera con ilusión recibir su nueva prótesis impresa en 3D, con la esperanza de que le ayude a moverse con mayor comodidad y a seguir realizando el trabajo que le gusta.
Cada paciente recibe:
1) Evaluación
2) Encaje y prótesis personalizados impresos en 3D
3) Evaluación de fisioterapia especializada y sesiones de seguimiento en función de las necesidades del paciente
4) Mantenimiento continuo
5) Atención holística con visitas a domicilio para comprobar el estado de los pacientes.