Karam, de ocho años, nació con una afección congénita que le provocó la pérdida de la pierna derecha por encima de la rodilla. Recibió su primera prótesis con solo dos años, aprendiendo desde muy temprana edad a adaptarse a un mundo que no siempre estaba diseñado para él.
Al crecer en Ghor, el cuidado regular de las prótesis resultaba difícil debido a la distancia y al acceso limitado a los servicios. En la escuela, la experiencia era aún más dura. Karam sufría acoso escolar, lo que afectaba a su confianza y felicidad.
Decididos a darle a su hijo una mejor oportunidad, su familia se mudó a Sweileh, en Amán. Allí, Karam se inscribió en el programa de educación inclusiva de la escuela Yarmouk, un punto de inflexión que le ofreció tanto apoyo como sentido de pertenencia.
Este febrero, Karam recibió una nueva prótesis impresa en 3D. Desde entonces, camina con renovada confianza y una sonrisa que lo dice todo sobre su resiliencia y su brillante futuro.
Cada paciente recibe:
1) Evaluación
2) Encaje y prótesis personalizados impresos en 3D
3) Evaluación de fisioterapia especializada y sesiones de seguimiento en función de las necesidades del paciente
4) Mantenimiento continuo
5) Atención holística con visitas a domicilio para comprobar el estado de los pacientes.