Saeed Alsaeed, un niño sirio de trece años, pastoreaba sus ovejas por los campos en mayo de 2025, un día tranquilo como cualquier otro. En un instante, esa paz se vio truncada por la explosión de una mina terrestre que le arrancó la pierna derecha por debajo de la rodilla. La explosión también le provocó una pérdida auditiva, lo que añadió una nueva dificultad a una realidad ya de por sí complicada.
Incluso antes del accidente, Saeed ya no asistía al colegio debido a las circunstancias de su familia. Tras la lesión, su vida cotidiana se volvió aún más complicada: necesitaba ayuda para realizar movimientos sencillos, y la libertad que antes sentía en los campos abiertos parecía ahora algo muy lejano.
Cuando a Saeed le hicieron las pruebas la semana pasada para una prótesis impresa en 3D, eso marcó el comienzo de una nueva etapa. El día de la adaptación estuvo cargado de una tranquila expectación. Mientras se ponía de pie y daba sus primeros pasos tras el accidente. Cada paso era firme, un recordatorio deliberado de que, incluso tras una pérdida tan profunda, la resiliencia puede comenzar paso a paso.
Cada paciente recibe:
1) Evaluación
2) Encaje y prótesis personalizados impresos en 3D
3) Evaluación de fisioterapia especializada y sesiones de seguimiento en función de las necesidades del paciente
4) Mantenimiento continuo
5) Atención holística con visitas a domicilio para comprobar el estado de los pacientes.