Osama es un niño sirio de 7 años cuya infancia se vio marcada por la guerra demasiado pronto. Obligados a huir de su hogar, su familia buscó refugio en una tienda de campaña.
Una mañana, después del desayuno, Osama y sus hermanos estaban haciendo lo que hacen todos los niños: jugar, reír, ajenos al peligro que se escondía bajo el suelo que ahora llamaban hogar. Una bomba sin detonar, abandonada tras la guerra, lo cambió todo en un instante.
La explosión le arrancó la pierna izquierda por debajo de la rodilla, le causó heridas por metralla en la otra pierna y el abdomen, y destrozó a su familia para siempre. Perdió a un hermano, mientras que otros hermanos resultaron gravemente heridos.
Cuando nuestro equipo conoció a Osama, él nos recibió con una gran sonrisa, una que esconde con valentía un dolor inmenso. Detrás de esa sonrisa hay un niño que se siente triste e indefenso, emociones que ningún niño debería tener que soportar a una edad tan temprana.
Nuestra misión es ayudar a Osama a volver a caminar. Darle la oportunidad de correr, jugar y volver al colegio, como cualquier niño. Con la prótesis y los cuidados adecuados, Osama podrá recuperar su infancia y dar sus próximos pasos hacia la esperanza.
Cada paciente recibe:
1) Evaluación
2) Encaje y prótesis personalizados impresos en 3D
3) Evaluación de fisioterapia especializada y sesiones de seguimiento en función de las necesidades del paciente
4) Mantenimiento continuo
5) Atención holística con visitas a domicilio para comprobar el estado de los pacientes.