Meqdad tiene once años y está en cuarto curso. Le encanta jugar al fútbol y suele pasar el rato jugando con su amigo Ali.
Cuando Meqdad tenía solo un año y medio, su familia acababa de volver a casa y estaban limpiando. Encendieron un fuego, sin saber que había un artefacto explosivo sin detonar cerca. La explosión le cambió la vida y perdió una pierna.
Creció escuchando esa historia, pero eso nunca le detuvo.
Cuando le colocaron la prótesis, Meqdad sintió algo nuevo: esperanza. Levantarse, dar sus primeros pasos y aprender a moverse de nuevo le hizo sentirse fuerte y animado. Eso le dio la confianza necesaria para vivir su vida como los demás niños.
Ahora, Meqdad juega al fútbol, corre con determinación y disfruta estando activo. Se esfuerza mucho en el colegio y sueña con el futuro.
Espera llegar a ser médico algún día, para poder ayudar a otros niños que necesitan prótesis, de modo que puedan sentir la misma fuerza y confianza que él sintió cuando se puso de pie y volvió a caminar por primera vez.
La historia de Meqdad no trata de lo que perdió, sino de todo lo que sigue logrando.
Cada paciente recibe:
1) Evaluación
2) Encaje y prótesis personalizados impresos en 3D
3) Evaluación de fisioterapia especializada y sesiones de seguimiento en función de las necesidades del paciente
4) Mantenimiento continuo
5) Atención holística con visitas a domicilio para comprobar el estado de los pacientes.