Ibrahim, de dieciséis años, es uno de los supervivientes del devastador terremoto que sacudió Turquía en febrero de 2023. Su familia llevaba viviendo en un campo de refugiados en Turquía desde que huyeron de la guerra en Siria en 2012, con la esperanza de encontrar seguridad y reconstruir sus vidas.
Atrapado bajo los escombros durante tres días y medio antes de ser rescatado, Ibrahim sufrió una pérdida inimaginable. La catástrofe se cobró la vida de sus padres, su hermana y dos de sus hermanos. Ibrahim y su único hermano superviviente fueron los únicos miembros de su familia más cercana que lograron salir con vida.
Sus lesiones eran graves, y los médicos del Hospital de Adana tuvieron que amputarle ambas piernas por debajo de la rodilla. Pasó dos semanas allí reaprendiendo movimientos básicos, como volver a sentarse, antes de continuar su largo proceso de recuperación con seis meses de rehabilitación y fisioterapia en el Hospital Menesa.
Tras este largo viaje, Ibrahim y su hermano regresaron a casa para vivir con su tío. Decidido a seguir adelante, Ibrahim volvió al colegio, donde sus amigos le acompañaron y le apoyaron en cada paso del camino.
Antes del terremoto, el fútbol era su mayor pasión: una fuente de alegría y libertad. Hoy, con sus nuevas prótesis impresas en 3D, Ibrahim sueña con volver al campo, correr tras el balón y disfrutar de la vida que ama, demostrando que, incluso tras unas dificultades inimaginables, la esperanza y el valor siguen brillando.
Cada paciente recibe:
1) Evaluación
2) Encaje y prótesis personalizados impresos en 3D
3) Evaluación de fisioterapia especializada y sesiones de seguimiento en función de las necesidades del paciente
4) Mantenimiento continuo
5) Atención holística con visitas a domicilio para comprobar el estado de los pacientes.