Tras un largo viaje desde Amán (Jordania) hasta Alepo (Siria), el equipo de 3DP4ME conoció a Ali Aldali, un niño alegre de once años cuya sonrisa nunca se desvaneció a pesar de las dificultades a las que se ha enfrentado.
En 2022, un proyectil de mortero le cambió la vida, ya que le provocó la pérdida de la pierna izquierda por debajo de la rodilla. Desde entonces, su día a día se ha vuelto más difícil, pero Ali se ha mantenido fuerte y lleno de esperanza.
Ahora, gracias a su prótesis impresa en 3D y hecha a medida, Ali está recuperando la independencia que echaba de menos: monta en bicicleta, juega al fútbol con sus amigos, va al colegio con confianza y hace lo que más le gusta: ayudar a su padre.
Cada paciente recibe:
1) Evaluación
2) Encaje y prótesis personalizados impresos en 3D
3) Evaluación de fisioterapia especializada y sesiones de seguimiento en función de las necesidades del paciente
4) Mantenimiento continuo
5) Atención holística con visitas a domicilio para comprobar el estado de los pacientes.